¿Cómo ahorrar en la factura de la luz?

En estos últimos meses que ha subido todo debido a la crisis y la guerra, buscamos los mejores trucos para ahorrar en la factura de la luz.  Durante los meses de verano intentamos reducir el consumo de aire acondicionado o ventiladores, con tal de ahorrar un poquito en la factura de la luz. También hay gente que el resto del año apaga los ladrones por las noches o cuando no están en casa… Cada uno tiene sus formas para ahorrar en luz. Pero hoy vamos a contar algunos trucos que puedes usar si quieres ahorra en la factura de la luz. Aquí van algunas de nuestras recomendaciones para ahorrar en la factura de la luz:
  1. Tipo de Factura Contratada: Es importante saber que potencia tienes contratada y ver cuanta necesitas realmente. Deberías saber si tu tarifa es elevada, para poder cambiarla y no pagar tanto a final de mes. También es recomendable que aproveches las horas que te ofrezcan de menor coste, es decir, mas baratas.
  2. Ahorro energético: un cambio que hacen cada vez en mas casas, es el de cambiar las bombillas por otras de bajo consumo. Estas bombillas cada vez son de mas colores (cálidos o fríos) y gastan hasta la mitad que las bombillas tradicionales. Estas también tienen una vida útil mas larga de lo normal. Por lo que cambiar a estas bombillas, será un acierto rotundo.
  3. Enchufes inteligentes: estos enchufes se pueden programar para su uso. Por ejemplo, si estas trabajando de 10 de la mañana a 2 de la tarde, programarlo para que después se apague mientras no se usa. Es una forma sencilla de ahorrar energía.
  4. Reduce el consumo de electrodomésticos: intenta reducir el consumo de electrodomésticos para poder ahorrar. Por ejemplo, intenta poner lavadoras o lavavajillas cuando estén realmente llenos y no cada vez que te apetezca lavar algo. Es recomendable hacerlo en las horas en las que tenga la tarifa mas barata y así consumes mucha menos energía.
  5. Temperatura de la casa: en verano seguramente queremos poner al aire todo el rato para estar mas frescos. Pero sería suficiente con abrir ventanas para que se forme una corriente y poner algún ventilador como los de techos. Es suficiente con 
Se trata de acostumbrarse a una nueva manera de emplear los aparatos eléctricos en casa para que tu hogar siga siendo tu refugio, sea la época del año que sea. 
  1. En primer lugar, es importante tener claro cuál es la potencia contratada y cuál es la que necesitas realmente. Piensa que la potencia contratada es un gasto fijo en tu factura eléctrica. De hecho, cuanta más potencia contratada, más alta es tu factura de la luz. También debes tener en cuenta si tu compañía ofrece tarifas de discriminación horaria y aprovechar las horas más baratas para utilizar los electrodomésticos que más consuman. 
  2. Cambia las bombillas de tu hogar por otras de bajo consumo. Este tipo de bombillas gastan entre un 50 % y un 80% menos que las tradicionales y duran hasta 10 veces más. Es cierto que al principio el gasto será mayor, pero supondrá una inversión con la que notarás la diferencia en la factura de la luz cada mes. 
  3. Opta por los ventiladores en vez del aire acondicionado. Los ventiladores de techo o de pie y los climatizadores evaporativos son mejores opciones que el aire acondicionado, ya que consumen menos energía. 
  4. Usa enchufes inteligentes para controlar el uso de determinados aparatos que, a través de una conexión a internet, nos permite programar su uso
  5. Olvídate del standby. Aunque parezca mentira, la pequeña luz que mantiene a algunos aparatos eléctricos en reposo hace que tengamos un gasto continuo de luz. Por ello, apaga la pantalla del ordenador cuando no lo utilices, desenchufa el móvil si no lo estás cargando… Una manera fácil de apagar todos los aparatos eléctricos cuando no los estés utilizando es usar regletas con interruptores.
  6. No conviertas tu casa en un congelador. No hace falta que la temperatura del aire acondicionado esté a 19º en pleno agosto. Como te hemos comentado anteriormente, cuantos más grados subas la temperatura, menos gasto energético tendrás. Lo ideal es mantenerlo entre 23 y 24 °C. También es básico, si tu aparato de aire acondicionado te lo permite, que utilices el modo eco. Acuérdate de apagarlo si no vas a estar en casa. 
  7. Cierra ventanas y puertas en las horas de más calor. Pon barreras entre el sol y tu hogar para evitar que las estancias se calienten en exceso. 
  8. Reduce al máximo el uso de electrodomésticos como la lavadora, el lavavajillas, la plancha o el aspirador, ya que hacen que aumente el calor concentrado en la estancia. Si tienes que usarlos, hazlo mejor por la noche cuando ya hayan bajado las temperaturas. En cuanto al frigorífico, regula bien su temperatura (entre 3 y 7º y -20 y -18 en el congelador).
  9. Juega con las corrientes de aire en tu hogar. Se trata de aprovechar la ventilación cruzada con puertas y ventanas para generar corrientes. 
  10. Coloca plantas en las ventanas. Las plantas ayudan a reducir parte del calor que entra y humedecen el ambiente. Riégalas convenientemente para que el sol no las queme y marchite. 

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